Días para el recuerdo...
Hay días que siento son especiales... ¿No os ocurre a veces?...
Días que sin querer nos recuerdan que la vida es mucho más que levantarte por la mañana y dejar que transcurra el tiempo. Días que nos abren la mente y consiguen hacernos ver el mundo con otros ojos, más luminoso, más transparente. Lo importante no es Mirar, lo importante es Ver.
Y el sábado fue uno de ellos. Se nos ocurrió darnos una vuelta por el Valle de Torán, con cámara de fotos incluida... (¡Lástima que no fuéramos más rápidos!)
Estábamos acomodándonos las mochilas a la espalda cuando, de repente, divisamos una bola peluda que se nos aproximaba. Por su tamaño y su torpeza al caminar se asemejaba a un mastín del Pirineo, pero el color se convertía en un marrón chocalate con tonalidades rojizas realmente precioso. A medida que el animal se aproximaba, percibimos la suavidad de su pelaje. Calculé que su cabeza, a cuatro patas, alcanzaría mi cintura; a dos patas ya no tuve ocasión de comprobar su alzada...
- ¡ES... UN OSO! -exclamamos en silencio totalmente maravillados.
Era una osezna a una distacia apenas 15 metros de nosotros. Supongo que su olfato nos detectó y, tímidamente, se escabulló por entre los frondosos bosques del valle de Arán.
"Ayer cumplí 39 años, así que pensé que aquel había sido mi regalo de aniversario".
.




Dédalus dijo
Fantástico, eso de que la vida te regale una tan preciosa aparición. Tus treinta y nueve lo merecen; eso y aún más, seguro.
Felicidades, Yolanda. Estás en la flor de la vida y no lo digo de coña, ya lo sabes.
Un abrazo de oso tierno.
18 Junio 2008 | 05:31 PM