El Camino hacía la Libertad... de Sensaciones
.... "Say what yoy want" ...
Ella se fijó instintivamente en él apenas iniciaron la ruta y a pesar de las decenas de caminantes “andarines”. Le llamó la atención su rizada melena, larga y oscura como el ébano, impregnada de un aire de libertad transgresora, al igual que la arandela prendida de su oreja izquierda, detalles que tan sólo conseguían, involuntariamente, destacar su indiscutible masculinidad. Su atlético cuerpo, ceñido bajo un maillot negro deportivo, tampoco dejaba demasiado espacio a la imaginación…
Ella se concentró por fin en el camino y, sin darse cuenta, se olvidó de él.
………………………
Él se dijo que hacía apenas unas horas que la acababa de conocer, de charlar y compartir kilómetros de ruta; que tan sólo eso no podía desencadenar que su mente y su cuerpo le enviasen aquellas sensaciones tan curiosas, mezcla de exultante alegría y de creciente excitación. “Tenerla a mi lado se asemeja a sentirme en la cima. Si es que no puedo despegarme de ella… ¡Y Dios qué buena está!”. Mientras saludaban y adelantaban a su viejo amigo Chema, él la recorría con la mirada sintiéndose un auténtico estúpido por no poder controlar mejor sus emociones. “Javi, despierta, que pareces un auténtico pardillo… Serénate, que ya no eres un chavalillo… ”.
..
..
- ¡Anda, pareja! Parece que lleváis el mismo ritmo… Pero oye, Javier, no me la canses que luego la chiquilla no nos comerá…- sonrisas alegres.
- ¡Qué va! Si es ella la que me lleva… yo sólo la sigo – gesto de pena de si mismo.
- ¡Pero qué dices! – le cayó un manotazo amistoso en el hombro – Si no paras de acelerar… - sonrisa inequívocamente provocadora.
…………………….
Habían rebasado el “Mirador” y, en solitario, continuado hasta los Mallos de Riglos.
- ¿Sabes qué me apetecería ahora? – el sol calentaba agradablemente el ambiente y la confianza ganada en aquellas horas impulsó a Javier a dejarse llevar – Me apetecería un montón… perderme contigo…
.
Las palabras le temblaron excitadas en los labios mientras la miraba intensamente, con una mezcla de valentía y de temor a haber traspasado aquellos límites imaginaria y convencionalmente marcados.
.
.
Ella sintió que las palabras se le atragantaban en la garganta; pero, con una sonrisa juguetona en los labios, deslizó su mano por el bronceado brazo de él hasta cogerle suavemente de la mano. Javier se disparó ante aquel simple contacto y enlazándola por la cintura la atrajo hacía si, olvidándose definitivamente de sus intentos de control interno. Al besarla sintió que el riego de sangre desaparecía de su cabeza y se concentraba exclusivamente en las áreas de su cuerpo en contacto con el de ella… Fue como sentir salir disparada la parte superior de su cabeza y con ella todos sus pensamientos y tensiones… dejándole una sensación de “aquí y ahora tan sólo importan las sensaciones”…
Los dos sintieron que en aquel momento y a pesar, quizás, de las circunstancias, estaban concediéndole una porción de felicidad a sus vidas...



Belén dijo
Y qué? os perdisteis? :=)
Besicos
6 Junio 2008 | 02:39 PM