SER MADRE.
"Los niños comienzan por amar a los padres. Cuando ya han crecido, los juzgan y, algunas veces, hasta los perdonan". OSCAR WILDE."Cuando yo tenía catorce años, mi padre era tan ignorante que no podía soportarle. Pero cuando cumplí los veintiuno, me parecía increíble lo mucho que mi padre había aprendido en siete años". MARK TWAIN.
(Simplemente escuchad la música...)
Dedicado a las Miles de madres que dejamos nuestra huella en este mundo tan cambiante. Las cosas cambian, pero las sensaciones continúan siendo las mismas… Y a mí, el tiempo, continúa sin conseguir hacerme olvidar.
- Ya está apunto. Las contracciones han alcanzado un nivel máximo y vienen siendo muy seguidas. La dilatación es óptima. Bajadla abajo – ordenó la doctora con autoridad.
Luego, con un tono más amable, se dirigió a la muchacha tendida en la cama:
- Sigue respirando así, Fiona, lo estás haciendo muy bien. Y no te preocupes, que no hay mal que mil años dures ¿O eran cien?... Nos vemos abajo - y con una sonrisa salió de la habitación.
Fiona cerró los ojos y se concentró en la respiración sabiendo que era su único antídoto al dolor.
…………………..…………….
Ya en la zona de quirófanos, la enfermera le preguntó si se veía “con ganas de caminar”…
- Creo que sí – musitó ella tras soltar el aire después de una dolorosa contracción.
- Buena chica – la animó Horacio al verla entrar caminando. Fiona consiguió esbozar una mueca que pretendía ser una sonrisa escondida.
- Si pretendes que me esté quieta… mientras me pinchas la médula espinal… tendrás que ser muy rápido – las palabras salían entrecortadas de su boca – Esto duele… y las contracciones se juntan unas con otras…
- Soy un genio con la aguja – le dijo guiñándole un ojo – No te preocupes, después de pasar por mis manos, verás el mundo de color rosa.
- Pero podré participar en el parto, ¿verdad?... me lo prometiste… - ella volvió a concentrarse en la respiración e intentó desconectar de las sensaciones que, dolorosa y sistemáticamente, le enviaba su cuerpo.
- Te pondré la anestesia justa para que disminuya el dolor y a la vez puedas notar el momento en que el bebé quiere salir… Te prometo que sentirás las ganas de apretar… luego no te me quejes – se burló Horacio con una sonrisa.
- No, no… sabes que no…
………………………………………
- ¡Ya está fuera! – el grito de la doctora se confundió con el llanto del bebé – Parece que está enfadada…
Ella sintió que, como su bebé, también lloraba. No podía evitarlo. La sensación de alegría era tan grande que temió su corazón estallase en mil pedazos antes de llegar a sentir a su hija entre sus brazos.
- Y aquí la tienes. Un precioso bebé de
La recostó sobre su pecho y, entre el brillo de sus lágrimas, la miró pensando que, si la recompensa era exactamente ésta, volvería a pasar y sufrir miles de veces por lo mismo.
El bebé, al sentir el contacto de la piel materna, apoyó sus dos manos alrededor del pecho y buscó instintivamente el pezón como repitiendo una acción aprendida miles de años atrás.
- ¿Pero chiquilla? ¿Porque lloras si todo ha ido bien? – le preguntó Horacio con ternura.
- Lloro porque soy tan, tan feliz…




isla errante dijo
Dijiste que harías una entrada para la mamis y aquí esta me ha encantado todo; Las citas que verdaderas, me identifico , cuanto mas mayor me hago mas pienso que mi padre era un sabio de la vida , el relato me ha recordado el parto de mi hija aunque entonces no había epidural ,mas asustada y viniendo prematura y el vídeo ja ja lo que me reído ese niñ@ cuanto sea mayor sera un crak de la voz .
Verdaderamente genial la entrada un beso
23 Mayo 2008 | 09:07 PM