Antes de que empiecen las primeras grandes nevadas (¿será cierto que nevará de verdad? :() me apetece volver a recordar el verano y sentir el sol en toda su plenitud. Algo así como una especie de contrapunto al frío.

Y éso sí.... Compartirlo con vosotros... :))

Comenzamos la subida al Pico de Alba desde los Baños de Benasque. La aproximación más habitual y cercana sería por el Refugio de La Renclusa, pero nuestro "guía" se empeñó en que desde los Baños sería en línea más "recta y ascendente". Sobre todo éso... ascendente, siempre ascendente... En total un desnivel de 1.450 metros hasta llegar a la cima.

Esta es una de las subidas más lights...

Y esta es una de las subidas más heavies... (lástima de foto reducida!)

Pero ascendiendo al Pico de Alba podemos ver a nuestra espalda como, poco a poco, se va asomando el Perdiguero al fondo...

Por fin llegamos al Ibón de Alba... !Precioso!


Y el agua, siempre el agua... Esta vez era verde. Un verde brillante, luminoso y helado que nos encandiló.

Todavía nos quedaba "muuuuuucha piedra".

Y aunque yo siempre me he considerado una chica alta (es decir, "grande" :) aquel día me sentí minúscula, casi ridícula, mientras subía con pasitos de oruga saltarina...

Pero llegar y estar ALLÍ fue... Fantástico.

Girar sobre nosotros mismos y visionar el Perdiguero, la Maladeta... al fondo.


Mirar hacia en Norte y divisar a lo lejos Francia...

¿Qué más os podría explicar que mejorase lo ya escrito?...

¿La misma ruta pero esta vez con nieve?...
Éso todavía está pendiente en mi lista de "aventuras por vivir". Mientras tanto... podéis mirar aquí: Travesía más.

Espero que os guste!!!